¿Cuándo conociste a tu pareja? En el divorcio.

Ocultamos mucho de nuestro interior a nuestra pareja. Lo que sentimos y pensamos que creemos que juzgará lo quitamos de la vista. Hasta que al separarnos todo explota.
Picture of Raquel Rús
Raquel Rús
Sexóloga, terapeuta de pareja y Profesora Acreditada por la International Enneagram Association. Autora del libro "Comunicación consciente".

Si te ha gustado ¡compártelo!

El otro día me llegó esta reflexión por internet y, después de la risa, me di cuenta de la gran verdad que encerraba. ¿Cuánto conocemos a la persona que tenemos al lado? ¿Cuánto dejamos ver de nosotros? ¿Cuánto queremos ver de verdad del otro? La cuestión es espinosa y habitual.

Si fuera un cuento sería algo del tipo: “Dos personas se conocen, intentan mostrar lo mejor de sí mismas para conquistar al otro, lo consiguen, pasa el tiempo y comienzan a evitar decir lo que piensan y sienten para no molestar, para que la imagen estupenda de uno que creen que el otro tiene no cambie, sienten que se va formando una barrera y no le dan importancia, cada día crece ese muro hasta que llega el momento en el que se ven incapaces de derribarlo, se separan y todo lo que estaba en cada lado del muro se muestra de golpe, no pueden creer que hayan podido estar con alguien así ¿en qué estarían pensando? Y ni vivieron felices ni nada de nada.”

He visto esta historia demasiadas veces y me parece una lástima. Elegir tener una comunicación consciente cambia nuestra vida, tanto la personal como la laboral. En este caso, me refiero como verás a una comunicación con la otra persona ¡y también contigo misma!

Quizás esa pareja después de todo no fuera la que encajara en nuestra vida en ese momento, pero si nos hubiéramos abierto a ser vulnerables, si hubiéramos tenido el coraje de mostrarnos seguro que nos llevaríamos el regalo de una conexión real con esa persona.

En el divorcio de pronto mostramos todo el dolor, la tristeza, la incomprensión, la fuerza, las destrezas, la ira, la necesidad, el miedo... que hemos tenido desde hace tanto y que esperábamos que mágicamente el otro viera.”

¿Qué pasa en los divorcios? Que se caen las caretas, que de pronto sí que mostramos todo el dolor, la tristeza, la incomprensión, la fuerza, las destrezas, la ira, la necesidad, el miedo… que hemos tenido desde hace tanto y que esperábamos que mágicamente el otro viera y atendiera. Y es tanto lo que llevábamos reprimido que sale de golpe, a lo bestia, y es imposible procesarlo, así que nuestra ex pareja en lugar de comprender levanta sus barreras y siente que la relación ha sido una estafa.

Si tenemos que ser justas, realmente lo es, un tipo de publicidad engañosa en la que somos la mercancía a la venta. ¿Por qué haríamos algo así? Habitualmente porque nos avergonzamos de ciertas partes de nuestro interior.

Consideramos, según lo que hemos aprendido en nuestra vida, que hay cosas dentro nuestra muy oscuras que cualquiera que las vea saldrá corriendo despavorido. Por tanto, como seres sociales que somos, mostramos solo aquello que ha tenido mayor aceptación para que los demás vean que somos dignas de amor, de amistad, de atención. Todo lo demás, lo metemos bajo la alfombra. Es algo que en relaciones esporádicas puede funcionar más o menos, en cambio en la convivencia a medio y largo plazo al final te das cuenta de que algo va mal y no tienes ni idea de por qué.


¿Cuál es el problema de fondo en todo esto? Cuesta verlo, pero lo cierto es que nos avergonzamos de lo que somos. Nos conocemos tan poquito que nos hemos creído que de verdad hay partes en nuestro interior que nos hacen incorrectas, malas, dañinas, estúpidas, aburridas… Partes que si nosotras mismos no aceptamos ¿cómo lo va a hacer alguien de fuera? Ni de coña. En cambio si dedicáramos menos tiempo a juzgarnos culpables e incorrectas y un poco más a comprendernos veríamos que esas partes son tan dignas y valiosas como todas las demás. De hecho, si las escuchamos descubrimos en ellas información que, una vez atendida, cambia toda nuestra vida.

Dolor, ira, miedo, angustia, necesidad… ¡tenemos todos! Verlo con amor y tratarnos como si fuéramos humanas (que al final es lo que somos) aceptándonos hace que encontremos la fuerza para mostrarnos a otras personas, así tal cual somos. Porque sí se necesita encontrar fortaleza interior para mostrarse, para ser vulnerables, para no gustar como esperamos y, con todo, seguir gustándonos a nosotras mismas.

¡Ojo! No estoy hablando de autoengañarnos pensando que somos lo máximo del universo conocido. Si no de atender nuestro dolor, nuestra vergüenza y saber que los demás tienen sentimientos parecidos hacia sí mismos. Generar un espacio donde no tengamos que escondernos, si no mirarnos con cariño a nuestro interior y a los demás, con todo.

Que sí, que todos tenemos cosas que mejorar, pues claro. Lo que pasa es que si se quedan escondidas no podemos darles la atención necesaria para hacerlo. Y si estamos en pareja lo estupendo es que quien esté a nuestro lado pueda darnos ideas para hacerlo y el apoyo que necesitamos para ponernos a ello. E, incluso, puede decirnos que eso que consideramos terrible desde siempre es lo que realmente les enamoró de nosotras.

¿Te gusta lo que lees?

¡Y a mí compartirlo contigo! Para que no te pierdas nada, suscríbete y recibe cada nuevo artículo en tu email. Además, te enviaré un regalo con el que descubrirás tu tipo de personalidad y el de tu pareja, para relacionarte dejando atrás suposiciones y malos entendidos.

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE PROTECCIÓN DE DATOS:
Responsable: Raquel Rús. Finalidad: Gestionar el envío de boletines de noticias o newsletter. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: No se comunicarán los datos a terceros, salvo por una obligación legal, excepto a nuestros proveedores de servicios de marketing por correo electrónico (Wild Audience S.L., Ronda de Sant Pere, 52, 08010 Barcelona, España y Active Campaign LLC., 1 North Dearborn Street, 5th floor, Chicago, IL 60602, Estados Unidos) puede consultar su política de protección de datos aquí y aquí. Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. Información adicional: Puedes consultar la información detallada sobre la protección de datos aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si te ha gustado ¡compártelo!

Scroll al inicio